Construir un agente es fácil. Que funcione en producción, no.
Lo que separa una cosa de la otra casi nunca es el modelo. Es si el conocimiento que el agente necesita solo existe dentro de tu empresa y si su resultado está supervisado y gobernado de cara a la regulación.
Cuándo encaja
Un agente encaja con nuestra tecnología cuando se dan estas tres condiciones a la vez:
- El conocimiento que necesita es tuyo. Nada de eso está en internet: tus políticas, tu histórico, tu criterio técnico, las decisiones que nadie escribió.
- Alguien de tu equipo tiene que aprobar el resultado. Y para aprobarlo necesita ver de dónde salió cada dato y qué versión del criterio se aplicó, aunque pregunten seis meses después.
- El volumen hace que revisar a mano no sea opción. Si son diez casos al mes, contrata a una persona. Nosotros aportamos cuando son cien mil al año.
Los casos
Validación documental técnica
¿Puede una IA validar certificaciones de obra con criterio de ingeniería?
Consulta de normativa interna
¿Puede un empleado preguntarle a la normativa interna y fiarse de la respuesta?
Revisión de contratos con tu propio criterio
¿Puede una IA revisar un contrato con el criterio de tu asesoría jurídica?
Primera línea de atención que no se inventa nada
¿Puede un agente atender a un cliente sin inventarse la respuesta?
Instrucción de expedientes
¿Puede una IA instruir un expediente y dejar por escrito por qué decidió lo que decidió?
Conocimiento técnico en campo
¿Puede un técnico en campo encontrar en un minuto lo que está enterrado en diez años de documentación?
Contacto
¿Tu caso se parece a alguno de estos? Contárnoslo es la mejor forma de empezar la conversación.
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